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viernes, 8 de febrero de 2019

Lecturas en la ESO

Uffff. Lecturas en la ESO. Bonito tema. 
¿Obligamos a leer? ¿Fomentamos solo la lectura y luego ya tal? ¿Hacemos examen o mandamos un trabajo? ¿Qué peso tiene en la nota trimestral y en la nota final? ¿Suspenden la asignatura si no se leen un libro? ¿Pedimos un libro o dos por trimestre? ¿Se lo pueden leer en ebook? ¿Lo leen en casa o lo leemos en clase? ¿En caso de leerlo en clase pueden traer el ebook o la tablet (sabiendo que se abrirán las puertas del infierno en tal caso)? ¿Aprovechamos para buscar sustantivos en el capítulo 4 y los textos descriptivos en el capítulo 6 (qué bonitas subordinadas hay en el monólogo interior del capítulo final...)? ...
Con todas estas cuestiones he ido encontrándome en mi largo peregrinar por esos pueblos valencianos.
Intentaré dar respuesta a todas ellas, puesto creo que he llegado a un punto en el que he encontrado la paz interior que necesitaba. No sé si lo que hago es lo correcto o no, pero a mí me funciona más o menos y me ahorra faena a futuro. Vamos por partes.
Todas esas situaciones planteadas al comienzo me las he ido encontrando en cada instituto en el que he podido trabajar. Casi siempre se aborda el tema de manera distinta. No creo recordar ningún instituto en el que se haya repetido la fórmula. Lo que sí se ha repetido es el fracaso en nuestro afán por inculcar la lectura. Nuestros estudiantes no leen y no les gusta leer. Y ya sé que sí hay lectores entre nuestros jóvenes, pero cuesta un mundo engancharlos. Este año me consta que en mis terceros hay un buen puñado de buenos lectores. Leen sin que se lo impongan desde el instituto. Pero ni por esas. Sabiendo a lo seguro que había buenos lectores se me ha ocurrido crear un club de lectura. Pero aunque en principio era para añadir una lectura más, dado el poco éxito (solo se apuntaron 3) decidí que la lectura elegida les sirviera a los miembros como segunda lectura, siempre que participaran en los debates online que organizaremos. Pues siguen apuntados 3. Y ataco a los que sé que son lectores para animarlos, pero silban mirando al techo... En fin, tienen otros estímulos mucho menos exigentes... Pero en ese debate no voy a entrar, siempre tengo las de perder.
Como interino que soy (creo que lo he dicho ya 40 veces), me encuentro con el planteamiento de las lecturas ya hecho cuando llego a los centros. Por ejemplo: Tres lecturas, esta, aquella y la de más allá que a ellos les encantan (como si ese "ellos" fuera una masa homogénea). Uno por trimestre, examen para aprobar y el que suspenda, no aprueba la evaluación... y vale un 10% de la nota... Bueno, Fulanito no hace exámenes, pasa, prefiere trabajos... Rincón del Vago, (ese pozo de sabiduría incomprendida) o en su defecto, Palmira Estébanez (la única que lee) que le salen los trabajos "niquelaos".
Empecemos, pues, con mis decisiones. Y tengo que dar las gracias al centro en el que estoy ahora porque tenemos total libertad para seleccionar las lecturas ateniéndonos a la programación, claro está. Yo he tomado ya unas decisiones y siempre que pueda y me dejen allá donde vaya, las voy a intentar llevar a la práctica.
Yo sí soy partidario de obligar a leer, al menos un libro. Y no es un castigo. Está en mi programación de asignatura. Forma parte de la Competencia Lingüística: la comprensión lectora. Y algunos me diréis: "Se pueden leer textos en clase". También lo hago, pero la lectura, con la que aprovecho para evaluar la comprensión lectora, la enfoco hacia una actividad de entretenimiento (ya noto las risitas por lo bajo, ya). Al menos lo intento y luego explicaré el cómo. Ahora estoy en el por qué. Nunca me ha gustado leer los libros de lectura en clase. Nunca me ha gustado usar esos libros para explicar, reforzar o complementar contenidos... En ese momento deja de verse como un entretenimiento para seguir siendo deberes de lengua. Mi intención con las lecturas es que lo pasen bien y descubran que se pueden entretener con ellas. Y nunca lo conseguiremos buscando adjetivos de dos terminaciones en la página 87.
Soy partidario del examen, o mejor dicho, control de lectura. Nunca del trabajo (Resumen, estructura, personajes, espacio, tiempo, narrador...). Creo que ha quedado explicado más arriba el porqué. Me niego a seguir corrigiendo trabajos de 6 folios sin pies ni cabeza, que solo han hecho como mucho tres y los otros 20 lo han copiado, además, literalmente, hasta comas, puntos y faltas de ortografía. Me parece una auténtica pérdida de tiempo. Me podrían valer si se los tomaran en serio y los hicieran con ganas. Pero puedo contar con los dedos de una mano los trabajitos de marras decentes que han visto estos ojos. Solo admito trabajos en una segunda lectura por trimestre. Es una novedad que planteó el departamento el año pasado. A cambio de no suspender por no leer, obligar a leer dos libros con un peso del 20% en la parte de competencia lingüística, que tiene un 80% de peso en la nota final. Me gustó el año pasado y me gusta este año. Pero si cuesta que lean uno, dos ya ni te cuento. Pues bien. El año pasado fue un desastre la segunda lectura, pero este año la cosa ha mejorado mucho. Cada compañero aplica esto como cree conveniente. Yo he optado por un listado de libros a elegir uno (en 3º por ejemplo son 17 títulos) y del que se hace un examen tipo test con un formulario de google de unas 20-30-40 preguntas, dependiendo del libro. La segunda lectura es de libre elección. Si optan por el listado de obligatorias, pueden hacer también el test. En caso de leer un libro que no está en el listado pueden optar por 4 opciones: Publi-libro, Reseña literaria, Booktuber o Trailer. Estoy siendo muy exigente y poniendo 0 a diestro y siniestro cuando me presentan estupideces. No me corto un pelo. Esta fórmula este año me está funcionando. Está teniendo mucho éxito el booktuber. Los animo a decantarse por este trabajo, porque además les valoro la expresión oral y por ver mucho más claramente quién se ha leído el libro y quién no. Por supuesto he visto booktubers de 2 minutos de un zángano leyendo un papel mal escrito y también booktubers de 25 minutos donde el alumno te demuestra que se lo ha pasado en grande leyendo el libro... Y se nota.
Pero claro, (alguno se estará echando las manos a la cabeza) 17 libros son muchos libros para leernos nosotros como profesores y preparar 17 exámenes, y el día del examen puede ser un caos, cada uno con un libro... 
Esto es lo mejor de todo. Antes, aunque tenía los controles de lectura hechos de algunos de los libros que ibas poniendo, no sé si a vosotros os pasa pero a los dos años ya ni te acuerdas ni de la mitad del libro. Los exámenes redactados cuestan mucho de corregir, si además no te acuerdas de ciertos detalles es un problema. Me he visto en algún aprieto más de una vez. Siempre acabas optando por el solucionario, pero no siempre es fácil hacer un solucionario de un control de lectura. En fin, que encontré la solución a todos mis problemas cuando descubrí los formularios de google. Exámenes tipo test autoevaluables. Rápidos de hacer y les da la nota en cuanto acaban. Además no tienes ni que hacer el examen el mismo día para todos. Conmigo tienen libertad para leer cuando quieran y hacer el examen cuando quieran. Siempre pasa que pones la fecha del control de lectura, normalmente hacia final de trimestre o tras vacaciones y lo de siempre. Los alumnos lectores lo leen en seguida y cuando llegan al día del examen no lo tienen fresco y los que no leen, o se lo leen el día de antes o no se lo leen directamente y optan por un resumen. Los formularios son la solución. Los tengo preparados en mi google sites. Cuando un alumno llega y me pide un control, se lo abro (porque los tengo cerrados), lo hace en 10 minutos y listo. Se vuelve a su sitio sabiendo la nota. 
Claro que el volumen de libros que manejo es porque llevo 4 años leyendo solo literatura juvenil y haciendo controles de lectura. El primer año solo oferté 5, que eran los test que tenía preparados, pero el listado crece año tras año. Y también la variedad. Pues no solo hay que mirar la comodidad para el profesor. Abriendo el abanico de posibilidades es más fácil que los alumnos encuentren algo que más o menos les cuadre. Siempre habrá alguno al que no le guste nada (más de los que quisiera), pero por regla general casi todos acaban encontrando algo que "no ha estado mal". Ya no te pueden echar la culpa de la elección de la lectura, ya que básicamente son ellos los que la eligen de una amplia gama de posibilidades.
Procuro que las temáticas sean variadas, pero entretenidas: Amor, comedia, terror, policíaco, fantasía, aventuras... Lo siento pero se han caído de la lista los de temática, digamos, de educación en valores (solo). Huyo del drama realista, lo siento. Me parecen geniales para inculcar valores de tolerancia, amistad, respeto, etc... pero si no llevan aparejado algún elemento más, como pueda ser el misterio, o la comedia, prefiero no usarlos para fomentar el hábito lector. Bulimia, droga, anorexia, bullying, inmigración, homosexualidad... Me parecen geniales para alumnos que ya tienen arraigado el hábito lector. En caso contrario, pueden ser hasta disuasorios. Me ha pasado en alguna que otra ocasión. Incluso llegándome a decir que aun habiéndoles conmovido la historia... no les ha gustado leer el libro... Prefiero abordar esos temas por otras vías: vídeos cortos, textos argumentativos y debates sobre noticias de actualidad, etc... Insisto en que busco que la lectura sea entretenimiento.

Tras 4 años de ardua labor, el resultado me tiene más que satisfecho. El trabajo continúa y sigo sumando libros. Este mismo trimestre he añadido una novedad en tercero que van a poder leer durante este mismo trimestre. Es otro de los aspectos positivos. Marcar tres lecturas obligatorias a principio de curso te ata de alguna manera las manos. Con mi sistema en cualquier momento puedes incorporar nuevas lecturas que puedes poner a su disposición al día siguiente de haber creado el test.
Estoy muy contento con el listado de libros actual. Y el constante feedback con los alumnos me permite ir eliminando aquellos que peor funcionan. Y si no eliminarlos, cosa que no hago casi nunca, sí advierto que no siempre han gustado esos títulos. Para gustos los colores.
En cuanto a las temáticas, la reina del mambo es el crimen y misterio. Hay a patadas. Donde tropiezo es en las comedias. No encuentro libros que me parezcan no divertidos, sino graciosos, que hagan reír. No doy con títulos que me convenzan. Debe de ser porque tenemos distintas perspectivas. Cosas que se anuncian como novelas desternillantes, divertidas, etc... me dejan totalmente impasible. Me resultan hasta ridículas. Igual si probara a ellos les gustaba, pero no me ha dado por arriesgar. Si encuentro algo para adultos, se complica la cosa para ellos. Este año en mi afán de encontrar este tipo de libros me ha llevado a meter un par de títulos divertidísimos (para mí, claro) pero de muy difícil lectura para los terceros. No me he cansado de advertirlo: "solo para valientes", "lectura complicada", etc... 
Debo reconocer que es difícil hacer reír con un libro. Con muy poquitos libros me he reído yo. Ya sabéis. Si alguien tiene una idea que me la haga saber. Echo de menos libros juveniles de risa. 
La alternativa es la lectura impregnada del enemigo, jejeje. Es decir, novelas basadas en el mundo de las nuevas tecnologías, internet, redes sociales, whatsapp, etc... En ello ando ahora. Algunos autores de literatura juvenil se han puesto a ello y con bastante éxito. Me está gustando y a ellos también. Sin ir más lejos, el año pasado descubrí dos títulos, Pulsaciones y Latidos de la pareja Javier Ruescas y Francesc Miralles que causaron verdadero furor entre mis alumnos. Un auténtico bombazo. Algunos de esos alumnos, que vuelvo a tener este año no paran de preguntarme cuándo sale el tercero... Hacía tiempo que no veía nada igual. ¿El secreto? Lo que acababa de mencionar. Son dos libros cuya historia nos llega a través de los mensajes de whatsapp que se intercambian los personajes. Nada más. No hay narrador. Solo mensajes de whatsapp. Debo reconocer que me daba miedo, pero para nada. Las tramas son sencillas, pero están muy bien hilvanadas. Debo agradecer a los autores el éxito de esas lecturas. Yo los puse en segundo. Podrían funcionar perfectamente en primero y aunque quedan un poco flojas ya para tercero, también podrían funcionar. Si queréis tener éxito entre vuestro alumnado, dadles una oportunidad a estos libros.
Me voy despidiendo ya y si has llegado hasta aquí, y eres docente de los que ponen libros de lectura te voy a obsequiar con mi trabajo por si te puede ser de utilidad. El haberte leído todo este peñazo bien lo merece, jejeje.. 
Suelo recoger mucho material de la red que otros compañeros ponen de manera desinteresada al alcance de cualquiera que lo necesite y eso voy a hacer yo. Mi trabajo está muerto de risa en mi google drive y en mi google sites y es hora de darle algo más de utilidad. He decidido poner a disposición de quien lo desee los controles de lectura que utilizo. En realidad son copias compartidas de las que te descargas una copia para retocar, quitar o poner preguntas como quieras. A día de hoy solo hay un test disponible. Es con el que hice las pruebas. Iré subiendo poco a poco el resto. Un total de unos 45 títulos más o menos, entre 1º, 2º y 3º de la eso y algún titulillo de 4º. Os voy a colocar los enlaces aquí al final para que veáis por un lado las lecturas que tengo disponibles:


Controles de lectura, aunque no podréis ver los tests al estar cerrados para que los alumnos no puedan andar practicando.

Formularios editables, que será donde irán apareciendo los formularios editables para que los podáis usar. Si alguien no ha trabajado con formularios de google, todo esto le suena a chino y necesita que le explique su funcionamiento, no tiene más que decirlo.

No tengo fecha para ir subiendo los formularios, pues desgraciadamente siempre tengo otras cosas que hacer, así es que si alguien tiene interés por algún formulario en concreto que me lo haga saber y lo subiré.

Y por supuesto, si tenéis sugerencias de libros que os hayan funcionado pues ya sabéis. Compartid. Aunque solo sea el título.

Sigo con las opos, jajaja. Que no me merezco mi trabajo.

Un saludo.



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