lunes, 21 de febrero de 2011

Dómine cabra

Os pedí a los de 2º de ESO que localizarais en internet la descripción del Dómine Cabra, sin daros más detalles. Se trata de un personaje de una conocida novela de Francisco de Quevedo "El Buscón". La descripción caricaturesca de este personaje es modélica en cuanto al uso de las figuras retóricas y la convierte en ejemplo de descripción subjetiva.


Aquí tenéis la descripción:

Él era un clérigo cerbatana, largo sólo en el talle, una cabeza pequeña, pelo bermejo. No hay más que decir para quien sabe el refrán que dice, ni gato de perro de aquella color. Los ojos, avecindados en el cogote, que parecía que miraba por cuévanos; tan hundidos y obscuros, que era buen sitio el suyo para tiendas de mercaderes; la nariz, entre Roma y Francia, porque se le había comido de unas búas de resfriado, que aún no fueron de vicio, porque cuestan dinero; las barbas, descoloridas de miedo de la boca vecina, que , de pura hambre, parecía que amenazaba a comérselas; los dientes, le faltaban no sé cuántos  y pienso que por holgazanes y vagamundos se los habían desterrado; el gaznate, largo como avestruz, con una nuez tan salida, que parecía que se iba a buscar de comer, forzada de la necesidad; los brazos, secos; las manos, como un manojo de sarmientos cada una. Mirado de media abajo, parecía tenedor, o compás con dos piernas largas y flacas; su andar muy despacio; si se descomponía algo, le sonaban los huesos como tablillas de San Lázaro; la habla hética; la barba grande, por nunca se la cortar por no gastar; (...) Traía un bonete los días de sol, ratonado, con mil gateras y guarniciones de grasa; era de cosa que fue paño, con los fondos de caspa. La sotana, según decían algunos, era milagrosa, porque no se sabía de qué color era. Unos, viéndola  tan sin pelo, la tenían por de cuero de rana; otros decían que era ilusión; desde cerca parecía negra, y desde lejos, entre azul; llevábala sin ceñidor; no tenía cuello ni puños; lacayuelo de la muerte. Cada zapato podía ser tumba de un filisteo. Pues ¿su aposento ? Aun arañas no había en él; conjuraba los ratones, de miedo que no le royesen algunos mendrugos que guardaba; la cama tenía en el suelo, y dormía siempre de un lado, por no gastar las sábanas; al fin, era archipobre y protomiseria.
   FRANCISCO DE QUEVEDO. Historia de la vida del Buscón. Cap. IV.
Cuévano: Cesto grande y hondo
hético: tísico, muy delgado
Filisteo: gigante

Lo que no me entra en la cabeza es que estemos viendo en clase la descripción de los personajes en la narración, os pida que encontréis la descripción del Dómine Cabra y el 95% de vosotros llegáis diciendo que el Dómine Cabra es un restaurante que hay en Madrid... Y es que os sucede lo mismo con internet que con el diccionario. Cuando se os pide que busquéis una palabra en el diccionario no debéis quedaros con la primera acepción, sino que, de entre todas las acepciones, debéis buscar la que más se adecúa al contexto en el que se encuentra la palabra que andáis buscando. Pues en Internet debéis hacer lo mismo. Si ponemos en el google lo que os pedía: "Domine cabra", efectivamente lo primero que sale es un restaurante en Madrid, pero si os fijáis en el tercer enlace:




Y otra opción que tenéis para afinar más la búsqueda es concretarla un poquito más. Si estamos viendo la descripción de los personajes, poniendo simplemente "descripcion Domine Cabra" fijaos lo que sale:




Todos y cada uno de los enlaces que aparecen en esa primera página del buscador se refieren al personaje de Quevedo que andábamos buscando.
Así pues, afinar las búsquedas y usad un poquito el sentido común. Tengo pensado poner Búsquedas del Tesoro, pero o afináis un poco o os va a ser imposible resolver los enigmas propuestos. 
Venga, un poquito de voluntad.

5 comentarios:

  1. Bravo! bravo por el esta entrada y por enseñar a los chicos que y como usar internet

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  2. Esa es la razón de ser de este Blog, Andy, que aprovechen la potencia de las nuevas tecnologías en sus estudios.

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  3. Me gusto, y es un muy buen recurso, lo voy a tomar prestado, obviamente con algunos cambios en la redacción ya que "aca" en argentina no es lo mismo que "alla" en España. Abrazos TRansatlanticos!!!!

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  4. Lo sé, lo sé. Sírvase usted mismo, jejeje. Un saludo.

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